Por fin es domingo y puedo descansar. Toda la semana trabajando y viernes y sábado de parranda, esto no hay cuerpo que lo aguante, no se como lo hacía antes, en la universidad, que saliamos desde los jueves, madre mia! Ahora todo es mucho más tranquilo y sin embargo acabo mucho más cansada ¡los años no perdonan! jajajaja!!!!

Si, por que lo cierto es que ayer fue una noche de lo más tranquila, estuve con mi familia en el teatro viendo la obra ¡Qué viene Richi! muy divertida, son dos horas que se pasan sin parar de reir. Secun de la Rosa está tremendo en su papel y Ángel Martin, aunque se le nota que tiene menos tablas, también está muy bien. Además yo tenía muchas ganas de verle en directo porque le había visto en la paramount cuando empezó con los monólogos y ahora cada día en la sexta en Se lo que hicisteis, a mi me encanta!! Le vimos a la salida del teatro y fue muy simpático y nos dejó hacerle una fotillo y todo aunque el pobre estaba cansado después de dos pases.

Luego me llamo Raúl que andaba por mi barrio y quedamos, y al final nos fuimos juntos a dormir a mi casa, que aunque está prácticamente vacia con todo metido en cajas esperando a ver si me decido a irme de una vez, tiene la cama libre y como hace buen tiempo (por fin!) se puede estar... y estuvimos muy agustito! Por cierto que Raúl me recuerda a Ángel Martin, en serio, se dan un aire, jejeje!

Si, ayer fue un gran día pero el viernes no tanto. Me fui a cenar con unos amigos a una terracilla y al final nos quedamos solas una amiga y yo que eramos las únicas que queríamos tomarnos una copilla (yo con tal de no estar en casa me apunto a un bombardeo) pues eso que nos fuimos las dos a quemar la noche y me dice mi amiga que me va a llevar a un sitio nuevo que a ella le gusta mucho, allá que nos vamos y a los diez minutos de estar allí entra Nicolas por la puerta! y hace como que no me ve, pero ya me acerco y le saludo y bueno, se pone en plan digno y me dice que ahora que me ve por ahi por la noche que ya se ha dado cuenta de que tengo que rehacer mi vida y que no va a mandarme más mensajes ni nada.

Y yo pensaba: ¡menos mal que estoy con Laura!

Y ya ese encuentro me cortó mucho el rollo y nos fuimos pero cuando ya estaba en mi casa tirada en la cama intentando olvidar todo lo que había pasado, empiezan a llegarme mensajes, uno de tras de otro: que si no tengo corazón, que si soy de hielo, que si le he destrozado el alma, que soy una mentirosa, ¡jodr... menos mal que iba a dejarme en paz!

Pues si a veces un fin de semana empieza mal luego puede arreglarse con una buena comedia y buena compañía, (eso sí, el sábado apagué el telefono no fuera a ser que le diera un ataque y se pusiera a mandarme mensajes sin sentido estando con Raúl)

Bueno, cuando pase la foto de Angel Martin del movil al ordenador la pondré en el blog, de momento pongo esta parte del monólogo de Ángel que más me gusta:

"El melocotón que murio por tu culpa" (Gwenda, no se lo cuentes al peque!)