Pues si, el viernes era el día que todos estábamos esperando desde que Nicolás entró en mi correo y vio que me había enrollado con su amigo (para mi su conocido) Raúl.
Por lo que me ha contado el hermano de la novia, todo fue tranquilo y Nico se fue pronto, nada más bailar los novios, así que no hubo ninguna movida ni ninguna palabra más alta que otra, ni nada, vamos lo normal entre personas civilizadas.
Lo que yo no le dije es que, si Nicolás se fue pronto y sereno, pero debió de cogerse una buena porque a las 6 de la mañana empezó a llamarme y a llamarme, y a mandar mensajes y más mensajes (23 llamadas y 7 mensajes, para ser precisos).
Lo malo fue que yo también andaba de parranda y más contenta de lo que me hubiera gustado pero enfadada a la vez. Contenta porque empecé a tomar cañas a las 7 de la tarde para celebrar mi independencia, y luego nos fuimos a las terracitas de Majadahonda y el ron con cocacola parecía que lo regalaban, pero enfadada por que a eso de las tres de la mañana le mandé un mensaje a Raúl para ver que tal iba la boda y no me respondió, hasta ahí bien y normal.
En las terracitas nos lo pasamos genial y conocimos a un montón de gente. Fue de esas noches que no sabes por que pero te lo pasas mejor de lo normal, ahí buen rollo y todo el mundo habla, parecía que conocíamos a todo el local, eso por supuesto traía más copas y luego los chupitos ¡mi perdición! A las 6 de la mañana (antes de que empezaran las llamadas) nos echaron del local, por que tenían que cerrar, no por nada malo. Y en el coche, de camino a casa empezaron los mensajes y las llamadas, y yo solo colgaba y borraba, prácticamente ni leía lo que ponía.
Por fín cuando mi amiga me dejó en casa, le llamé. No se como fue la conversación pero el caso es que me encontré a los veinte minutos en la calle con mi ex, agotada por la fiesta, demacrada, con el rimel corrido y dolor de pies de llevar todo el día con los tacones. Y aparece con el anillo, para devolvérmelo!! Pero yo ya no lo quería y discutimos y me voy corriendo para casa. Todo esto lo tengo en la mente como un vago recuerdo por que entre el sueño y las copas de más no recuerdo muy bien como fue.
Lo que si recuerdo y ojala fuera mentira es que cuando llegué a casa envié esta cagada de mensaje a Raúl:
SE QUE NO TE IMPORTA PERO ESTOY DEPRE, SI PUEDES LLAMAME.
Y a dormir. Eran las 7.30 de la mañana.
Por supuesto no me llamo. Al día siguiente, más serena. Le llame pero no me cogió el teléfono, así que le mande otro maldito sms disculpándome por los mensajes anteriores y poniendo otra vez como excusa la borrachera.
Empiezo a pensar que tengo un problema con el alcohol y con los móviles.





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