El lunes recibí un mensaje de mi ex. Lo borré nada más leerlo y mi exquisita memoria selectiva lo ha eliminado de mi cerebro como si de un virus maligno se tratara.

El martes recibí un nuevo mensaje, lo leí, lo borré y mi cansada memoria selectiva tuvo que esforzarse en olvidarlo. Pero hoy ha sido un día completo: he recibido un e-mail y un regalo de su parte. El e.mail ininteligible. El libro: “Pornoromántica con la siguiente dedicatoria: “Supongo que así es como querías que lo viera y yo no supe entenderlo, espero que lo disfrutes”.

Aún no he salido del coma que me ha dado al verlo.

Resulta que esto de pornorromantica es una especie de movimiento surgido en italia a raiz de un blog y el libro es una especie de resumen de los post. Es como un libro de autoayuda.

Me pregunto por qué me ha regalado precisamente este libro y si lo habrá leído.

Abro el libro para ojearlo, es una especie de diario con capítulos entremezclados que llama Fascículos como si se tratara de lecciones de sexo por correo. Así, a cada fascículo le sigue su correspondiente diario con los deberes hechos.

Parece interesante y empiezo a leer.

Me he enganchado y voy por el tercer fascículo, creo que hoy voy a dormir poco…

Escribo y leo, leo y escribo.

1º Fascículo: Primera experiencia con el sexo. Los deberes son contar nuestra primera experiencia con el sexo, pero no la perdida de la virginidad propiamente dicha sino el descubrimiento de nuestros órganos genitales, y hay que contárselo a alguien pero como estoy sola en casa lo único que puedo hacer para aprobar este examen es escribirlo aquí y mañana publicarlo en el blog desde la oficina. Allá voy. Yo descubrí que, como dicen en la peli de “Poli de Guardería” los niños tienen pene y las niñas vagina, sobre los ocho años jugando a las tinieblas en casa con mi hermano y mi vecino. Sí, a mi también me sorprende, estaba mi hermano en la habitación, estábamos jugando a las tinieblas, cosa muy normal y que nos encantaba, por si alguien no sabe jugar se trata simplemente de encerrase en una habitación oscura y tratar de encontrar a la gente, una especie de escondite a ciegas, (no entiendo porque he dejado de jugar a eso ahora de mayor, parece divertido…) a ver que me descentro, el caso es que estábamos jugando a las tinieblas y como éramos solo tres pues no nos encontrábamos así que empezamos a aburrirnos y alguno de los tres sacó una linterna y empezó a enfocar, en ese momento ahora no se a santo de que, a mi me dio por enseñarles mi chochete, sabia que ellos tenían algo distinto pero no me lo enseñaron. Nunca más volvimos a jugar a las tinieblas.

2º Fascículo: Bondades de la masturbación. Vale, este puedo hacerlo sola. Prueba superada. Sobresaliente. ¡Me encanta vivir sola!

3º Fascículo: Importancia de los besos. Este no puedo ni escribirlo ni hacérmelo sola, necesito a una segunda persona y no tengo y no me apetece ponerme a recordar besos pasados, bueno si me apetece… lo triste es que no me acuerdo de los besos de mi ex, que al fin y al cabo es el que me ha regalado el libro y debería llevarse el honor, al menos por hoy. No, estoy pensando en dos chicos, los dos chicos que me han dado los mejores besos. El primero: Raúl de Vitoria, tenía 16 años y estaba en el pueblo de una amiga, fueron sólo cuatro días, y sólo dos con besos, ¡pero vaya besos! Y han tenido que pasar casi diez años para que volvieran a besarme así, no se como describirlo, con mordisquitos, con la locura de los 16 años, con ardor, con pasión, y ahora que me doy cuenta, es curioso, quizá mi subconsciente me traicionó cuando empecé a escribir este blog y elegí los nombres de la gente (si, existen realmente pero los nombres por alguna razón los empecé a poner falsos, no se, por proteger su intimidad supongo, una cosa es que yo quiera contar mi vida y otra contar la suya) bueno el caso es que el nombre que elegí para el chico que me hizo perder la cabeza fue Raúl, pero lo cierto es que se llama Rober, bueno, Roberto, pero yo siempre le llamo Rober, bueno, le llamaba porque ya no me llama pero eso es un post aparte, hoy estoy con lo de pornorromántica. Si ya sabía yo porque no quería meterme en el capítulo de los besos… Bueno, por lo que dice esta chica del libro si te besan bien es bueno y hay posibilidades con la pareja, así que esperaré a ver que pasa (de momento llevamos 6 días sin hablar y 14 sin vernos) Además yo estoy segura de que si a uno le gusta el beso al otro también, eso es recíproco, ¿no creéis? Lo que es una pena, y esto también lo dice la autora, es que con el tiempo se vaya perdiendo el hábito de dar besos a tu pareja, a mi me pasó cuando tenía novio, y Punset (el del programa Redes de la 2) lo explica en su libro sobre el amor, no recuerdo el título, y es porque al principio necesitamos información sobre la pareja, información física y fisiológica que recogemos a través de los besos y luego ya no la necesitamos y por eso dejamos de besar, o algo así. El caso es que hay que besar más!!!

4º Capítulo: Mamada perfecta versus mamada improvisada. El título promete. Madre mía, esta mujer es sabia, escribiría el capitulo entero pero es muuuuuuy tarde (y el libro tiene copyright). Me ha encantado pero tengo el mismo problema que ella y no puedo hacer los deberes de las chicas (hacer una mamada sólo cuando me apetezca y no cuando me la pidan) eso lo hago desde siempre. Yo cambiaré mis deberes, centrándome en uno de los tipos de mamada que describe, es decir que la próxima será una mamada por sorpresa y no “una boca, pecho, mirada sensual, abdomen, ombligo, mirada sensual, pubis, polla”.

5º Capítulo: Traición. Superado con aprobado. He seguido hasta el final, sin saberlo, las reglas de la pornorromántica (¿Quizá mi ex al final me ha comprendido?)

6º Capítulo: Sexo anal: Superado con la misma técnica que la profesora. Dios mio, soy pornorromántica desde hace años sin saberlo (¡)

7º Capítulo: Los prejuicios: Vale paro aquí, me he leído del tirón las 119 primeras páginas del libro. Son los tres menos cuarto de la mañana. Mañana es mi último día de trabajo antes de vacaciones y tengo que estar presentable. Ya toca dormir. Sigo preguntándome si mi ex habrá leído el libro o lo habrá comprado en el vips simplemente guiándose por el título. Bueno, los deberes son buscar nuestros prejuicios y encontrarles tres cosas positivas. Me cuesta encontrar algún prejuicio por eso me voy a dormir para pensarlo, así a bote pronto sólo se me ocurre el sadomasoquismo, aunque me gustan los cachetes (¿) y me excita hacerlo cuando estoy con el periodo, aunque suene asqueroso y raro, otra cosa que me resulta cuanto menos extraña, y que la autora nombra en el libro es la lluvia amarilla, no lo he probado ni creo que lo pruebe nunca, porque entre otras cosas puede darse la situación de que en un momento de sobreexcitación y con la persona adecuada llegues a esas prácticas, pero ¿Quién lo limpia despues? Agh! Por último me viene a la mente lo que coloquialmente se llama Beso Negro, no lo he hecho aún pero a mi si me lo han hecho y no lo he hecho por que ¡puff! No creo que tenga que explicarlo, una vez con Rober (anteriormente conocido como Raúl) estuve a punto, casi llegué a empezar pero luego fui reculando despacio hasta la mamada habitual, eso si, a él le encanto. Vaya, acabo de recordar mi mayor prejuicio: los pies! No me gustan, no me excitan, no puedo lamerlos ni acariciarlos si no acaban de salir de la ducha/bañera con limpieza profunda a conciencia, ahora debería buscar tres cosas positivas… …

…. … emm… puff… pues… jo, no se me ocurre nada… es que ni los miro, tarde tres días en darme cuenta que Rober tenía un tatuaje en uno de ellos, en serio, tres días con contacto!! Joder, tendré que solucionar este problemilla!!!

Menudo rollo he soltado. Hoy he cambiado bastante el tono del blog pero supongo que en la cocte no hay censura, además todo el mundo está de vacaciones, yo misma no vuelvo hasta dentro de 15 días así que no penséis que me he fugado si no respondo a algún comentario (si es que hay alguno). Eso si, me he quedado tan a gusto.

Conclusión (a falta de 3 capítulos): soy pornorromántica.