Tras haber puesto nombre a mi “estado” me siento bastante mejor. Me alegra saber que hay más mujeres en mi situación. Lo cierto es que el libro es un panfletillo ligero sobre sexo pero a mi me ha resultado interesante y, sobre todo, me ha hecho ver que ciertamente, yo no soy ninguna linfómana, sino que el problema lo tenía mi novio, bueno, más bien los hombres en general.

Sí, durante años y años los hombres han presumido de su sexo, de su capacidad. Sueñan con tríos, con gemelas, con lesbianas, con una mujer activa sexualmente, con una diosa del sexo… pero cuando lo tienen, cuando se lo ofreces, se acojonan. Pienso realmente que los hombres no saben satisfacer las necesidades de la mujer de hoy. Una mujer independiente económica y socialmente. Una mujer independiente sexualmente. La mujer ha evolucionado pero el hombre no ¿o si? Tal vez el hombre ha evolucionado o más bien, ha tomado el rol de la mujer. No hay más que echar un vistazo a las revistas de moda, se habla de metrosexual que es una especie de hombre heterogay que se cuida y se mima como una mujer, esto es bueno, el problema es que ha descuidado sus otras funciones. El hombre ha perdido el mando en el hogar. Ya no es el que lleva el dinero. Los divorcios y separaciones han convertido su papel como padre en un mero trámite de fin de semana. Esto es muy triste y perjudicial para la sociedad, para ellos, para las mujeres y para las futuras generaciones que crecen sin un modelo fijo en el que fundamentar sus primeras acciones.

Hoy estoy profunda…

Por otra parte, y volviendo al tema de la sexualidad de la mujer, se sigue viendo a la mujer activa como una puta. Yo misma, hoy, viernes por la noche, acabo de llegar de fiesta y tengo ganas de marcha ¿qué hago? ¿llamo a Rober? O hago como hizo el la última vez, que me mandó un mensaje que ponía POR DONDE ANDAS? Así, sin dar mas vueltas, a las 2 de la mañana, yo respondí y acabamos en su casa. Pero y si yo mando ese mensaje ¿él me va a responder? ¿va a reaccionar bien? O, por el contrario, en vez de sentirse halagado va a pensar ¡menuda puta! O ¡qué tía tan pesada! No se si hacer la prueba. Lo cierto es que me da rabia por que por un momento me gustaría mandarle un sms sugerente, un POR DONDE ANDAS…pero me doy cuenta de que voy a quedar mal. Se que está de fiesta por Madrid porque el domingo es su cumple pero lo celebra hoy (Madrid es como un pueblo y al final nos enteramos de todo). El caso es que se que anda cerca. Se que yo tengo ganas de verlo pero ¿y él? Esta semana no ha dado señales de vida (eso es mala señal) pero yo tampoco he hecho intención de llamar (estoy haciéndome la dura) La última vez que nos vimos acabamos en mi piso haciendo el amor, follando, para decirlo claramente. A mi me gustó y a él, supongo que también, por la velocidad que se fue la primera vez (dos minutos es demasiado) y por que hubo una segunda entrega con orgasmo simultáneo incluido. A pesar de esto llevamos 15 días sin vernos. Yo hace mucho que no estoy en el mercado pero es esto lo normal: ¿Llamas a una tía, follas y no la vuelves a llamar? Después de 4 meses enrollados y 2 años conociéndonos me parece muy lamentable y triste por su parte.

Pero no sólo él se ha acojonado por el sexo. Mi ex también tuvo ese problema, de hecho probablemente fue la falta de sexo conyugal la que me llevó a buscarlo extraconyugalmente. Al fin y al cabo una es una mujer.

Acabo de mandar el mensaje, va con acuse de recibo, así que me enteraré de si le llega o no, de momento parece que no le ha llegado. ¡pues vaya mierda! ¡encima los móviles se ponen en mi contra! Es que este tío tiene dos móviles y yo no me aclaro con cual es el que usa.

Por otro lado tengo a Luis y a Félix. Dos amigos, uno de hace unos pocos años, el otro amigo (y amor platónico) de toda la vida. Que ¿qué hacen? Nada. Insinuaciones flojas, vagas, chistecillos picantes que no van a ningún sitio.

Hoy duermo sola pero feliz después de tanta reflexión.

El mensaje llegó a las 14.30. No hubo respuesta.