PENSAR, PENSAR, PENSAR SIN PARAR
Pasé todo el sábado pensando en mi chico de Bilbao, más bien pensando en que no tengo que pensar en mi chico de Bilbao, ni siquiera debería decir "mi chico" ¿cuándo paso de "el chico de Bilbao" a "mi chico de Bilbao"? Puff... cuántas dudas!!
El finde fue de lo más tranquilo y el domingo igual, como un domingo, es un día muy tonto, al final no se hace nada porque al día siguiente es lunes, y encima el domingo pasado fue fiesta ¡una fiesta en domingo! ¡no es justo! Y el lunes a currar...
Y me aburro en la ofi... quiero dejar el trabajo... mi mente empieza a divagar... ¿y si me fuera a Bilbao?
No, no ¡mejor que se venga él que Madrid es más grande y hay más trabajo!
No, no, mejor me voy yo que tengo más ganas de cambio.
Claro ¡podría vender la casa! Y ... ¡no! ¡estoy fatal!! Basta
Jrrr... ¡no tengo que pensar en él! ¡está a 400km!
Esto lo estuve pensando durante todo el día cada 10 minutos, aproximadamente.
Y por la noche no se me ocurre otra idea mejor que tirarme en el sillón a ver la tele ¡y el mundo se pone en mi contra y ponen Algo para recordar! Pensando que soy "una mujer fuerte e independiente" me preparo unas palomitas y me tumbo en el sofá acurrucada en mi mantita a ver la peli romanticona por excelencia: Meg y Tom por primera vez juntos!!
A los 30 minutos de película le mandé este mensaje:
PIENSO EN TI. QUIERO BESARTE.
A los 10 segundos de haber enviado el mensaje me arrepiento. Siempre me pasa lo mismo con los mensajes ñoños, pero siempre acabo enviándolos. Pero continuo viendo la película como si nada, me acurruco más en mi mantita y dejo mi mente en blanco (al menos lo intento)
¡Suena la señal de mensaje!
NO ME DIGAS ESO QUE ENCIMA QUE ESTABA PENSANDO EN TI, Y NO TE HE ESCRITO POR QUE TÚ NO ME HABÍAS ESCRITO... MÁS QUE NADA POR HACERME EL DURO.
¡Qué cachondo! Jejeje
Le llamo. Nos tiramos media hora al teléfono. Las tres ideas principales de la conversación:
- - Él Tauro y yo Virgo (alguien sabe si son compatibles???).
- - El finde del 25 viene a Madrid (¡genial!) y...
- - Dijo: niña, si fueras de Bilbao ya estaríamos viviendo juntos. uff!!!
Ya me veo aprendiendo vasco...




