10 Octubre 2008
Tras mi fin de semana de amor en Bilbao vuelvo a la rutina.
La rutina del trabajo, la rutina del gimnasio y la rutina de los chicos.
El mismo domingo, según entraba por la puerta de mi casa, suena el teléfono. Bien, pienso, me llama mi niño que ya me echa de menos!
Pero no!!! Era el chico de Conil, más conocido como el hermanísimo. Con este chico tuve dos citas más o menos afortunadas (más menos que más…) (remito a los post: vacaciones de soltera, Nueva cita y nueva cita: segunda parte)
Miro el teléfono dudando si cogerlo o no pero me puede la curiosidad y contesto:
- ¡hola! ¡¿cuánto tiempo?!
- Si, qué tal con tu sobri
Blabla…bla bla….Mucha charla y al final quedamos en que le llamo entre semana para quedar a cenar.
Vale, me parece bien, al fin y al cabo tengo que conocer a gente para olvidarme de mi “novio lejano”. Pero como aún estoy con el subidón de Bilbao y me da morriña dormirme sola llamo a mi vasco favorito para desearle buenas noches… ¡qué tierno!
El lunes y el martes pasaron sin pena ni gloria con una sencilla llamada perdida de esas que me encantan por que significan lo que a mi me apetece y no me rayan como me podría rayar un mensaje.
Pero el miércoles hablé con Rober!! (para saber más sobre él leer todo el blog) ¡otra vez, viene y va, mi falsa moneda! Si, tan encantador como siempre, aunque un poco más parado. Esta vez de verdad pienso que no vamos a quedar nunca más. No, no, no (tono Amy)
Después del agridulce sabor de boca que me dejó hablar con mi “no-novio” decido que ha llegado el momento de organizar esa cena que tengo pendiente con Nacho, el hermanísimo. Le llamo:
- Hola ¿qué tal?
- Pues aquí haciendo que trabajo un poco…
- Mu bien, blabla bla bla
- Bla bla bla tengo un análisis de sangre mañana bla bla
- Ah, pues entonces no te digo lo que te iba a proponer.
- No, dime.
- Que si cenamos hoy juntos.
- Si, si. Si me toca madrugar como cualquier día. Bla bla bla
- Genial.
- Bla bla bla- habla sin parar- bla bla, entonces te llamo mañana?
- Pero si te digo de quedar hoy, que mañana voy al teatro.
- Ah, si si. Vale. Hasta luego.
- Agur, agur- (es mi nueva despedida, jeje)
Una hora más tarde…
- Niña, que estoy pensando que como mañana me hacen los análisis mejor dejamos la cena para mañana por la noche que si no voy a dar alta la glucosa…- (él sabrá que quiere decir con esto)
- Claro, si te lo he dicho, pero no puedo que voy al teatro- ¡no se entera!
- Es verdad… ¿el viernes?
- Vale, el viernes. Un beso.
Por la noche, estaba viendo la tele y salió un tío igualito a mi chico de Bilbao y como llevábamos dos días sin hablarnos le llamo, y nos tiramos media hora al teléfono, le cuento todo ¡hasta que he quedado con el tío de Conil!, se parte de risa ¡jo, porque no estará más cerquita! Podríamos hacer buena pareja. Cuelgo y me voy a dormir muy feliz.
Amanece y de vuelta al trabajo.
Sobre las doce suena el teléfono:
- Hola niña, ¿te pillo trabajando?
- Bueno, disimulando un poco… jejeje
- Me vas a matar…
- Y eso??
- Es que me voy a Asturias a subir el Angliru y no puedo quedar contigo el viernes, no te importa, ¿no?
- No… pero ya no vuelvas a llamarme
- Venga… quedamos la semana que viene?
- Vale. Besos.
- Besos guapa.
Bueno, al menos tiene una buena excusa. Tendré que volver a llamar a mi chico de Bilbao para decirle que el mundo se pone en mi contra y aunque intentó ligar con otros todo me empuja a seguir con él.
¡qué duro volver a la rutina!
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10 Octubre 2008
Esta noche he estado en el teatro gracias a una invitación de La Coctelera. La obra que hemos visto se llama Segunda Vida y desarrolla la mezcla entre el mundo real y el mundo virtual.
Es curioso como me he sentido reflejada en algunos aspectos de la obra. El personaje con el que más me he identificado es con Jorge, el que reniega de las bondades del juego, pero quizá realmente el personaje que más se parece a mi situación es el amigo que se mete en Internet pero no lo cuenta.
Esa doble vida es la que desarrolla la obra. Curiosamente la amiga con la que he ido al teatro, amiga de toda la vida, no tiene ni idea que escribo un blog, y aunque me ha preguntado que como he conseguido entradas gratis, solo la he respondido:
- Ya sabes que tengo mucho tiempo en el trabajo y busco cosas gratis por la web, como la botella de Cacique…(una botella que nos regalaron con otra promoción)
Pues si, para que voy a decir la verdad y que se meta en mi blog a cotillear!!! Una cosa es soltarlo al ciberespacio y otra muy distinta es que la gente a la que miro cada día a la cara sepa todos mis pensamientos, claro que si por algún casual algún día alguien conocido leyera este blog sabría perfectamente quien soy. Es como cuando sale gente que quiere guardar su anonimato en la tele y lo único que hacen es ponerle una peluca o taparle la cara ¡pero si el que te conoce te va a conocer igualmente!!!
Bueno, que me pongo a divagar…
Lo importante es que tanto a mí como a mi amiga nos ha gustado la obra. Recomiendo que vayáis al teatro Galileo a verla por que es de esas obras que te hacen pasar un buen rato y encima te da conversación para varios días por que esto de la realidad y el mundo virtual no deja indiferente a nadie.
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7 Octubre 2008
¡Por fin es viernes! Y esta vez la alegría es más real que nunca. Tengo el día libre en el trabajo para poder ir descansada en el viaje (de algo tiene que servir ser la hermana de la jefa, ¿no?). Antes de salir para Bilbao acompaño a mi hermana al pediatra con el enano ¡está guapísimo!
El viaje se pasó en un plis-plas. Era mi primer viaje sola y aunque al principio estaba un poco asustada luego me animé un montón según iba haciendo kilómetros. Con mi musiquilla, unos donetes, una bolsa de patatas fritas, una lata de coca-cola, la botellita de agua… vamos que parecía que iba de merendola!! Y como salí a medio día no encontré casi tráfico y pude disfrutar de la carretera como nunca lo había hecho.
Llegué a Bilbao sobre las cinco y mi vasco favorito no salía de trabajar hasta las 8.00. Perfecto. Tenía tres horas para perderme por el Guggemheim. Fue impresionante disfrutar sola del museo. Me sentí invadida por la belleza. Las esculturas de R. Serra estuvieron a punto de hacerme perder el sentido. Perdí la noción del tiempo girando en el acero. BRUTAL. A demás tuve la suerte de ver la exposición de Juan Muñoz con su sonido imperceptible, su realismo, el misterio teatral de su arte.
Tan ensimismada estaba que no escuché la llamada de Sergio. Pero a las ocho cerraban el museo y me echaron, literalmente. Tenía dos llamadas perdidas!!
Quedamos en la plaza donde está Puppy. Al vernos nos fundimos en un abrazo y un beso de esos como los de las películas. Sigue sin ser tan guapo como podría pensarse para hacerme 400 kilómetros pero ¡ay, qué amor! Nos fuimos a casa, cenamos y nos tiramos en el sofá a ver la de Wall-e, los robots nos ponen tiernos y no acabamos de verla. Tenemos pocas horas para estar juntos y se nota la presión del tiempo. Las conversaciones se entrecortan con los besos, los abrazos dejan paso a las risas. Alguna conversación seria se cuela entre tanta fiesta.
- Con lo difícil que es encontrar a alguien afín ¿por qué estás tan lejos?
- Eres tú el que te fuiste lejos a pasar el verano ¡un vasco en Conil! De punta a punta- le digo bromeando para calmar un poco la tensión.
Por fin Wall-e recupera la memoria y nos vamos a la cama. Todo es fácil. Nos dormimos pero nos despertábamos cada media hora abrazándonos, besándonos, sin poder dejar de acariciarnos. Al final parecía que no habíamos dormido nada entre tanta interrupción de mimos.
En el desayuno:
- Eres muy tierno para ser vasco- le digo tomándole el pelo.
Más risas. Nos vamos al centro, quedamos con sus amigos para tomar algo antes de comer. Todos me conocen. Increíble. Ya nos vamos a comer y decidimos ir a ver la iglesia de San Juan de Gaztelugatxe (bueno, espero que se escriba así) pero nada no fuimos capaces de encontrarla. Y llama a su padre y le dice:
- Aita, donde está la iglesia ésta, es que quiero ir con Sara.
Yo me quedo alucinada. Así, tan natural. Vamos, que su padre sabe quien soy y todo ¿sabrá que es ya la segunda vez que subo a Bilbao para ver a su hijo? Puff, madre mía, que chico, y parece un pasotilla…
Al final no llegamos pero en la búsqueda lo pasamos bien.
Volvemos para Bilbao y quedamos con otro de los amigos y ya nos vamos de copeteo. Genial. Unas cañas y un futbolín. Todos sus amigos muy simpáticos. Esta vez no me llamaron loca pero me miraban con interés. Sobre las once, después de haber hecho acto de presencia y de cumplir con los “compromisos sociales” nos escapamos y nos vamos a casa a disfrutar nuestra última noche juntos. Quizá realmente sea la última. No sabemos cuando vamos a poder vernos otra vez. Se supone que él va a venir a Madrid el fin de semana del 25 pero ¡falta tanto tiempo!
Una nueva noche genial.
- Es un placer dormir contigo. Este fin de semana te has ganado el que te llame mi vida- dice como si tal cosa, sin darle importancia, mientras yo sonrío como una tonta sin saber que decir.
Desayunamos disimulando, como si por no pensarlo no fuera a llegar la hora de marcharme, pero llegaron las cinco y ya se hacía tarde para la vuelta. Despedida rápida para no alargar la agonía. Un beso y un “ya hablamos” y de vuelta a los madriles.
El trato es sencillo, seguiremos así mientras:
a) yo no encuentre a un chico en Madrid
b) él no encuentre a una chica en Bilbao
c) hasta que uno de los dos haga el petate y se mude a la ciudad del otro.
Así de claro.
Mientras eso ocurre, sólo tres horas y media nos separan.
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7 Octubre 2008
Cuando ya me olvido de Roberto y centro todos mis pensamientos en el chico de Bilbao, regresa mi tormento. Como el Guadiana, así es Roberto. Aparece y desaparece y me deja alucinada con su naturalidad. Podría ser el chico de mi vida si se decidiera.
El jueves, mientras estaba preparando la maleta para irme a Bilbao, suena el móvil y en la pantalla aparece el “No llamar” que había puesto para sustituir el nombre de Rober, por si la voluntad me fallara, que un último mensaje me hiciera cambiar de idea y no llamar (realmente este truco funciona). Tras mirar la pantalla unos segundos, respirar, sonreír y humedecerme los labios, descuelgo el teléfono:
-Buenas..!! (es nuestro saludo un “buuuenas” largo)
- ¿Qué tal vas?- pregunta como si tal cosa
- Pues aquí jugando con la gata- miento ¡no voy a decirle que me marcho 400km. para ver a otro tío, se supone que este chico me gusta!
- ¿Te apetece tomar algo esta noche?
- Genial, por que mañana no madrugo blabla bla
Pues eso, que al final quedamos y fuimos al mismo irlandés en el que habíamos estado el lunes de la semana anterior, porque tiene sillones y se está muy a gusto, es muy para ir en parejilla. Como siempre nos saludamos con un pico. Y yo me pregunto si por algún casual, algún día, de casualidad, nos encontramos y vamos con otras personas ¿nos vamos a saludar así o vamos a hacer el idiota y darnos dos besos? Bueno, ya lo veremos cuando suceda…
El caso es que estoy muy a gusto cuando estoy con él, aunque esta vez, no se me aburrí un poco, le veo algo soso, repetimos conversaciones y eso no mola, por un momento me recordó a mi ex y eso no mola nada, nada, nada. Es como si estuviera cortado ¡y ya llevamos casi 6 meses tonteando!
Pero al final me pierden sus besos… esta vez no me hice la dura y subimos a mi piso. Muy bien, besitos, caricias, vamos a más, nos animamos, nos derramamos, descansamos, busco algo más pero… una y no más Santo Tomás. ¡¿qué?! No estoy yo para perder el tiempo con flojos.
Con educación le despido, ya quedaremos otro día, si estoy cansada.
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1 Octubre 2008
Buen comienzo de semana...
Sí! El lunes volvió a llamar Rober y quedamos para tomar una copa. Quedamos en un bar que está al lado de mi casa y estuvimos hablando bastante: del verano, de mi nuevo sobrino, de su situación (se ha quedado en el paro) y bueno, un poco de todo. Y entre tanta charla muchos besos. Empezó él.
Por desgracia nos terminamos la copa y pedimos la cuenta. Yo me hubiera quedado allí hasta que nos hubieran echado, pero cuando no se puede, no se puede… Nos fuimos dando un paseo hasta mi portal, y allí nos despedimos. Esta vez no le dejé subir, (a pesar de que tenía muchas ganas) pero antes tenía que saber cual era nuestra situación, por eso, me tragué mis ganas y, después de un rato despidiéndonos entre besos y mimos, pregunté:
- ¿es que sólo quedamos para follar?
- Eso parece, es lo malo.
¡me quedé alucinada con la respuesta! ¿Qué quería decir exactamente? Supongo que está como yo. Le gusto pero, siempre hay un pero, no está seguro de querer empezar algo serio. Me dijo que no le diera vueltas, que no me comiera la cabeza y que me llamaría.
Esperé hasta el viernes y como no me había llamado le llamé yo. La conversación fue agradable, como siempre, se justificó por no haber llamado y poco más, ya me da lo mismo por que mientras este hace el tonto, otro chico hace muy bien sus deberes y eso que tiene todo en su contra el pobre.
Me refiero al chico de Bilbao, que casi todos los días me manda un mensajillo o me llama ¡y es tan tierno! Siempre con: mi niña, mi cielo, mi reina ¡ummm, qué chico! Y me dice:
- niña, que pena que estés tan lejos…
- en cuanto tenga dinero me bajo a verte.
- Súbete mi niña que no quiero estar solito cada noche…
- Cuídate este “finde” cielo..
Y muchas cosillas más.
Siempre dulce, siempre tierno.
Este fin de semana me subo a verle a Bilbao.
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17 Septiembre 2008
Al poquito de escribir el post anterior (lo escribí ayer por la tarde) me llama Rober:
- ¡Felicidades! Qué me he enterado que has sido tía y no me dices nada- (y porqué iba a decirte nada??)
- Si, nació el jueves, es una monada- respondo, esforzándome por no sonreír como una boba.
Blabla bla… bla, bla… Genial. Me ha llamado.
Conclusión realmente optimista:
- piensa en mí.
- Pregunta por mí.
- Se interesa por mí.
- Le gusto (y soy una egocéntrica).
No está mal para empezar la semana.
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17 Septiembre 2008
Llevo una temporada desparecida pero tengo mis razones. La principal: no tengo Internet en casa y en el trabajo no siempre puedo colgar mis post… Otra de las razones es mi vida en si misma. Mi hermana ha tenido un niño hace 6 días y estoy como loca con el enano y no me importa nada más. Pero como este blog es un culebrón lo que importa es el morbo y no las buenas noticias como nacimientos y demás, así que vuelvo a mis chicos.
Retomo la historia desde la cita con Rober:
En un momento de estupidez extrema envié a Rober este mensaje tras nuestra cita:
BUENAS, AL FINAL MAÑANA ME VOY A LA PLAYA Y ME QUEDO HASTA EL MARTES. ME GUSTÓ MUCHO VERTE AYER. BESOS
Como era de esperar no hubo respuesta por su parte, ya se que va a pensar que estoy coladita por sus huesos pero no me importa; es la verdad. A pesar de eso y en vista de que no me respondía y estaba aburrida le mandé otro sms al chico de Bilbao, diciendo, básicamente, que me alegraba que siguiéramos en contacto y tan de buen rollo. Aquí si hubo respuesta ¡qué pena que este chico esté tan lejos!
Y A MI BOBA, YA TENGO GANAS DE VERTE ¿CUÁNDO TE SUBES? BESOS QUE SALEN RUMBO A MADRID.
¡Ay, qué chico tan majo! Ahora me arrepiento de haber malgastado un mensaje en el otro idiota.
Pues si, pasó la semana y, aprovechando que el martes 9 de septiembre era fiesta en Madrid, me fui con una amiga a pasar unos días en la playa, los últimos del verano… ¡qué rápido se pasa lo bueno! Nos lo pasamos genial marujeando, comiendo chuches, saltando en la cama, bebiendo martini y fumando cigarrillos de chocolate (y no penséis mal, literalmente eran cigarrillos con sabor a chocolate, muy curiosos…)
Mientras, entre mensajes y llamadas, planeé con el chico de Bilbao una nueva escapada para el fin de semana del 15 ¡No pude resistirme, es encantador! Me puso en un sms:
PIENSO MÁS EN TI DE LO QUE DEBERÍA Y TENGO MUCHAS GANAS DE VERTE MI NIÑA, BESOS CIELO.
Realmente un encantador de serpientes…
Ya en Madrid, no se si es que la contaminación me vuelva idiota o que realmente soy masoquista pero llamé a Rober… Si, lo se, no tiene sentido, pero quería hablar con él para aclarar un poco mis ideas, saber por donde íbamos, si somos un rollo o no somos nada, si somos amigos con derecho a roce, si vamos a llamarnos cuando tengamos ganas de sexo, si sólo vamos a quedar una vez al mes, si vamos a volver a empezar con más calma… pero al final lo único que hicimos fue hablar de lo que habíamos hecho durante el puente, yo en la playa y él en el pueblo. Con este chico no se puede hablar seriamente…
Un amigo que tenemos en común me ha echado la bronca y me dice que tenía que haberle cantado las cuarenta y no haber sido una blandita encantadora como siempre (sic).
Y mientras preparaba la maleta, me llama el chico de Bilbao y nos tiramos una hora hablando del finde que vamos a pasar y al colgar: la gran sorpresa. Llama mi cuñao:
- ¿Con quién hablas? Llevas una hora comunicando, estamos en el hospital que tu hermana ha roto aguas.
- ¡Venga ya! No me vaciles.
- ¡Qué si!, qué estamos en dilatación.
- ¡PERO SI FALTAN 15 DÍAS!
¡Qué! De parto!!! ¡voy a ser tía!! Es muy emocionante. Tanto que no me di cuenta de que todos mis planes se iban al traste ¡a quién le importa! ¡SOY TIA!
Ha nacido mi sobrino y por una semana me he olvidado de que Roberto no me ha llamado. Y, aunque tenía muchas ganas de irme a Bilbao, estar con este pequeñajo es mejor que cualquier cita.
Besos para todos!!!!!!
servido por buscandome
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5 Septiembre 2008
El lunes me llamó Rober, después de un mes sin vernos y 15 días sin hablar. Me llamó sin más, como si nada, preguntándome por el verano y la vuelta al trabajo, y yo pues le hablé igual, como si no hubiera pasado el tiempo.
Quedamos en vernos el jueves, es decir: ayer.
Me llamó el miércoles para confirmar hora y lugar.
Por fin llegó el jueves. Habíamos quedado a las 21.00. Lo tenía todo organizado. Llegar a casa a las 15.30. Comer. Ir a correos (16.45). Ir al gimnasio (17.30). Comenzar a arreglarme (19.00). Todo organizado!
Realidad: me llama mi hermana y me pregunta dónde como porque ella come sola y no la apetece. Obviamente, la invito a comer. Cambio de planes. Vamos a correos pero antes pasamos por casa de un amigo a saludar (cambio de planes). Después de correos nos vamos a tomar una caña (cambio de planes) y después al cortinglés. Por fin a las 19.30 me dejan en casa y puedo empezar a arreglarme tranquila sin haber hecho nada de lo que había pensado. Me duele la tripita, estoy nerviosa. Y encima, nada más irse mi hermana, llama Rober:
-Buenas, que ya he terminado.
- ¿ya vienes para acá?- pregunto intentando contener un grito.
-Si, llegaré en unos cuarenta minutos.
Pufff…. 40 minutos!! Vale, tengo tiempo suficiente.
Depilación (¡menudo fallo!)
Ducha.
Secar el pelo.
Maquillaje
Elección de la ropa (la que elegí ayer no me gusta hoy)
45 minutos. ¡Bien! Por primera vez me alegro de que se retrase. Es lo bueno de vivir en un barrio en el que es imposible aparcar.
¡Ya estoy! Lo conseguí.
Suena el teléfono.
Perfecto.
- Ya bajo.
En el ascensor termino de abrocharme los zapatos.
Perfecto.
Saludo con dos besos. Yo me he lanzado a darle un pico, es la costumbre, pero él ya se había lanzado al beso en la mejilla. Va bien.
Nos vamos a tomar unas tostas a un bar más o menos cerca de casa, lo suficientemente lejos para que nos diera tiempo a hablar un poco antes de sentarnos pero cerca para que no pareciera que lo había buscado mucho. Cenamos bien. Sin parar de hablar, contándonos nuestro verano. Muy bien. Mucha risa. Como se ha portado bien al final le invito por mi cumple, que al fin y al cabo fue hace cuatro días.
Me acompaña a casa y empezamos a tontear, bueno, ya en la cena hubo algún comentario con doble sentido. Por fin en el portal la despedida nos empuja al beso que llevábamos toda la noche esperando.
Opción A.
Me acompaña a casa y empezamos a tontear, bueno, ya en la cena hubo algún comentario con doble sentido. Por fin en el portal la despedida nos empuja al beso que llevábamos toda la noche esperando. Y le doy un abrazo. Y volvemos a besarnos.
- Cuanto tiempo.
- He pensado en ti más de lo que te crees.
¿Qué quería decir con eso? Da igual, me ha gustado la frase. Me ha gustado la sensación. Me ha gustado el beso.
Me separo. Me agarra las manos.
- Te llamo la semana que viene.- ( me voy a Castellón el sábado)
- De acuerdo. Hablamos.
Más besos en el portal. Mimos, abrazos. Otro beso.
Sonrío al ver que se aleja.
Este chico me mata.
Opción B
Me acompaña a casa y empezamos a tontear, bueno, ya en la cena hubo algún comentario con doble sentido. Por fin en el portal la despedida nos empuja al beso que llevábamos toda la noche esperando. Y le doy un abrazo. Y volvemos a besarnos.
- Cuanto tiempo.
- He pensado en ti más de lo que te crees.
Ummm… me derrito. Es más de lo que esperaba escuchar. Un diablito y un demonio sobre mis hombros, no lo he escrito mal, no hay ningún angelito.
Vuelvo a besarle.
- No hemos tomado postre ni nada, es pronto, ¿te apetece una copa?
- Creía que no me lo ibas a pedir hoy - ¿hoy? Umm… qué curioso…
Besos en el ascensor, besos en el sofá, besos besos.
Sonrío al vestirme.
Este chico me mata.
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